Sombras y Monstruos

Visual & Artistic Storytelling

122 días

Guardo más de 50 fotos en las que aparecen todos.

Todos menos yo.

Han pasado 4 meses desde que volví a Barcelona. Y empiezo a notar esa vieja sensación.

No utilizaré las excusas de antaño que, de tanto repetirlas, acababa creyendo. No. Esta vez asumiré mis propios errores.

En 4 meses he dormido sola 2 noches. La segunda de ellas, anoche.

En 4 meses he visto a mi padre menos de 24h. Y de esas 24h han pasado ya 2 meses.

En 4 meses he olvidado el tacto de mi perro cuando lo acaricio.

En 4 meses no consigo recordar mi rincón perdido. No sé si había 1 o 2 árboles doblados por el camino. Ni si el agua está turquesa o turmalina.

En 4 meses no he pisado mi refugio, mi Sur, y no sé lo que es “no tener prisa”.

Me he olvidado de los que importan. Los he dejado a un lado.

Y no es culpa de nadie. Es mi culpa. Porque en 4 meses me he olvidado de todo y todos.

Y cuando eso pasa, cuando el olvido llega, las personas mueren.

En 6 días resucitaré.

Al menos 48h.

Pd: es la primera vez que duermo 9h. En estos 4 meses.

Ella siempre luce. 
Incluso con grúas a sus lados.
Hasta los domingos que se visten de tormenta.
Debí cortarme las uñas antes de venir.

De cómo la música puede contar historias llenas de emociones siguiendo el ritmo de una guitarra, algunos violines, violas, instrumentos de viento y un triángulo.

Y de cómo la piel se puede erizar al entender, rozando la perfección, la historia que cantan las cuerdas de esa guitarra.

Remedio químico vs Remedio natural. O lo que es lo mismo: paracetamol vs jenjibre, limón y miel.